No ha sido casualidad. Detrás de cada gol hay horas de trabajo, detrás de cada celebración hay sacrificio, y detrás de cada paso adelante hay un grupo de niños, entrenadores y familias que nunca dejaron de creer.
Hoy no solo se ganó un partido. Hoy se volvió a hacer historia. Hoy este equipo escribió otro capítulo inolvidable de una temporada que ya quedará para el recuerdo.
Ahora queda el último desafío. La última batalla. La final que todos soñábamos disputar. Y si algo ha demostrado este grupo es que cuando juega unido, cuando se abraza como en esta imagen, cuando lucha como una familia, es capaz de conseguir cualquier cosa.
Una final más. Un sueño más cerca.
Texto:Alfonso Vela

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